Disciplina, interdisciplina y transdisciplina de la práctica de los Estudios Latinoamericanos

1328158060751-oro.jpgDisciplina, interdisciplina y transdisciplina de la práctica profesional de los Estudios Latinoamericanos en el CIALC-UNAM

 

Por Mario Magallón Anaya

M._Magall_n.jpgInvestigador Titular “B” de Tiempo Completo Definitivo del CIALC-UNAM, y profesor de asignatura del Colegio de Filosofía y del Colegio de Estudios Latinoamericanos de la misma universidad.

E-mail: mariom@servidor.unam.mx

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En el nuevo escenario de la Universidad la investigación en humanidades y ciencias sociales camina en la dirección de apertura de una disciplina a otra y de relaciones inter trans, multidisciplinariamente y hacia la ampliación de la docencia con nuevos horizontes de excelencia en la educación superior y el posgrado; el uso tecnológico de punta con  un pensamiento filosófico, social, político y cultural de vanguardia para el estudio de los grandes problemas que enfrenta el país, la región latinoamericana y la caribeña.

En la actualidad se yergue una realidad que globaliza problemas positivos y negativos para el futuro de la humanidad del entorno global. Por ello es necesario que la UNAM mantenga su presencia y liderazgo nacional e internacionalmente, lo cual implica establecer Planes de Desarrollo Académico y de Investigación acordes con los nuevos tiempos, como en la conformación de nuevos cuadros de investigación y de docencia.

La investigación en humanidades y ciencias sociales en América Latina y el Caribe de los Estudios Latinoamericanos y el Centro de Estudios latinoamericanos y el Caribe (CIALC), durante más de cuarenta años se han desarrollado en varias etapas de manera disciplinaria, inter y multidisciplinaria en la cual se van perfilando los problemas pasados y presentes y de posibles en el futuro de Latinoamérica y el Caribe en una estructura compleja, en sus modalidades de organización, de funcionamiento y de articulación de funciones, como de vínculos académicos, de administración de recursos, de difusión y de diseminación de los productos y de los resultados, buscando cubrir las tres líneas fundamentales de la Universidad Nacional Autónoma de México, a saber: investigación, docencia y difusión.

El problema de la interdisciplinariedad no radica en la falta de significados de la palabra, por el contrario, la palabra está cargada de significados lógico-formales, pero también de significados contradictorios, contrarios y opuestos. El concepto es plural, ya que la idea de interacción entre las disciplinas tiene que ver con numerosas tareas de distintos niveles conceptuales. Estas diferencias aparecen como una disputa sobre la terminología filosófica conceptual y epistemológica, al llamar a un cruce disciplinario como multidisciplinario desde un enfoque que pretende integrar un modelo de construcción formal y práctica o, más bien, de un paradigma que busca integrar la transdisciplinariedad. Todas estas afirmaciones requieren ser codificadas en una terminología lógico-formal, las cuales reflejan diferentes nociones de lo que constituye una disciplina desde una perspectiva filosófica, sociopolítica y cultural, las cuales reflejan posiciones teórico-epistémicas respecto, a si la interdisciplina es un asunto de investigación, educación o simplemente un problema administrativo, como sería el caso de los Estudios latinoamericanos, las humanidades, las ciencias sociales y naturales.

Empero, estas diferencias no son sólo académicas, porque las posibilidades y los límites de las interacciones disciplinarias están enraizados en la sociedad. Las diferentes teorías sobre la interdisciplina reflejan el conocimiento y la cultura de una sociedad, pero también, las nuevas formas de percibir, de entender y de relacionar campos epistemológicos, ontológicos, sociales, económicos, culturales, científicos y tecnológicos.

En los últimos años las metáforas para la descripción del conocimiento han pasado de la lógica estática y estacionaria de los fundamentos y de las estructuras, a una dinámica de relaciones, de redes, de sistemas, de campos y de metáforas de acercamiento onto-epistémico que describen las relaciones entre los elementos conceptuales concebidos como uniones, puntos de contacto, intersecciones, interconexiones y superposiciones en la unidad ontoepistemológica.

Así, tanto en las humanidades, en las ciencias sociales y en naturales, como en todas las esferas de la sociedad de la época contemporánea globalizada, están marcadas por el deseo y la necesidad de traspasar los límites y las fronteras de la disciplinariedad, porque la realidad impone como necesidad urgente establecer relaciones disciplinarias, inter y transdisciplinarias.

Al traspasar las fronteras disciplinarias se estimulan las zonas de interacción entre las comunidades de investigación y de docencia, donde se recrean y resemantizan los lenguajes, las semánticas y la explicación e interpretación hermenéutica, lo cual requiere crear nuevas estructuras institucionales, para ello, es necesario incorporar otro tipo de conceptos, de categorías y de marcos teóricos y epistemológicos.

Frente a estos cambios, la relación entre el discurso sobre la interdisciplina y lo que sucede en las prácticas cotidianas deberá ser actualizado. Quizá sería conveniente comenzar por revisar la relación entre la disciplina y la interdisciplina que en ocasiones vive en una oposición, como paradoja o como dicotomía. Empero, al analizar los problemas que surgen del cruce de límites y de fronteras, se encuentra que en la práctica se dan tensiones productivas y dinámicas. Tanto en la teoría como en la historia de las humanidades, de las ciencias sociales y naturales.

La interdisciplina ha sido definida de varias maneras: como proceso, como modo de pensamiento, como filosofía o como ideología reflexiva. Se la ha asociado con intentos para vencer los peligros de la fragmentación posmoderna, para resolver las viejas conexiones para explorar las relaciones emergentes y crear nuevos sujetos sociales de la investigación científica y de la metodología interdisciplinaria que permitan manejar de manera más adecuada las necesidades prácticas y las conceptuales.

En la actualidad, el concepto de interdisciplina ha generado y producido un gran atractivo, pero, a la vez, una gran confusión, por su carga electiva de readecuación y de semantización conceptual epistémica. Existe en primer lugar, una gran incertidumbre sobre el significado del término ya que la interdisciplina ha sido descrita como la nostalgia por la totalidad y como una nueva etapa en la evolución de la ciencia. En segundo lugar, la interdisciplina como problema de investigación es relativamente nueva para la mayoría de las disciplinas. En tercer lugar, la interdisciplina carece de un discurso unificado de marcos teóricos conceptuales de la teoría. Estos tres motivos generan incertidumbre sobre la definición, sobre la falta de identidad profesional, como dispersión del discurso, estas son las realidades epistémicas que dificultan cualquier intento por definir el concepto de interdisciplina, lo cual posibilita afirmar que la interdisciplina implica comprender la unidad y la diversidad del discurso.

La interdisciplina es la unidad problematizadora de los discursos, de las semánticas y de los lenguajes, los cuales requieren de la necesidad lógico-formal de ser tratadas en la unidad de la diversidad discursiva.

Puede decirse, en sentido genérico, que la interdisciplina trata de reorganizar el conocimiento más allá de las líneas definidas por las disciplinas contemporáneas y sus especialidades, en un marco que permita estimular la integración del conocimiento con un extenso margen de libertad para la innovación individual y de grupo, de apertura dialógica entre campos epistemológicos, de lenguajes, de semánticas y de simbiosis. Para ello, deberá buscarse comprender diferentes perspectivas disciplinarias, como sería la construcción de mapas cognitivos, lo cual requiere un alto nivel de conocimiento disciplinario e interdisciplinario; ello implica que la interdisciplina depende de y está en deuda con las disciplinas.

Por ello la educación interdisciplinaria requiere de personas con un alto nivel de conocimientos en su área de estudio, para comprender las diferentes perspectivas disciplinarias desde el enfoque interdisciplinario. Para ello se requiere de establecer y de recrear formas comunicativas entre los diferentes discursos disciplinarios. Al mismo tiempo, es necesario buscar las formas para superar las limitaciones metodológicas establecidas en cada una de las disciplinas que posibiliten expandir las fronteras disciplinarias, lo cual requiere estimular la libertad de investigación, de enseñanza y de nuevas metodologías, más creativas e imaginativas.

Los Estudios Latinoamericanos se realizan desde los estudios interdisciplinarios, por ello se requiere de especificar la definición de interdisciplina que se utiliza en este trabajo, en la medida de que han sido muchas las formas en que diversos autores han intentado definirla, o lo que ella comprende, como sobre su significado y su sentido. En la actualidad no existe una definición aceptada de interdisciplina, por lo que el significado de este término depende del contexto en que se encuentra. Se puede decir que la interdisciplina en los Estudios Latinoamericanos, como en otros campos del conocimientos y de los saberes. Esto es, la interacción de conocimientos, destrezas, habilidades, procesos y conceptos de diferentes de campos de conocimientos disciplinarios desde perspectivas distintas que buscan ampliar la comprensión, la resolución de problemas y el desarrollo cognitivo. Esta definición es el reconocimiento del esfuerzo deliberado que orienta las investigaciones interdisciplinarias.

Dicho esfuerzo estriba en una decisión de correlacionar y ligar los procesos de creación del conocimiento a partir del uso de teorías, metodologías y conceptos de las diversas disciplinas; todo ello con el objetivo de encontrar marcos generales que permitan explicar, a través de los avances científicos y humanísticos, una parcela mayor de la realidad. Al crear un discurso sustentado en la idea de un mundo más integrado, la interdisciplina ofrece, a través de la interrelación del conocimiento, nuevas posibilidades en la búsqueda de soluciones a los problemas que interesan y enfrentan nuestras sociedades.

Es necesario señalar que los retos que enfrenta la investigación interdisciplinaria radicarían en la necesidad de ubicar a las ciencias y a las humanidades como un sistema de pensamiento integrado y adecuado a una cierta época histórica, desde donde no se busca la veracidad, sino la certeza, la capacidad de explicación, de interpretación y de análisis hermenéutico analógico de una realidad. La ciencia moderna como sistema de pensamiento adquirió su poder explicativo y factual dentro de un contexto histórico entrelazado con el desarrollo político, social, económico, filosófico y cultural de la modernidad alternativa latinoamericana y caribeña.

Consideramos que las ideas científicas debían ser congruentes con la explicación de los hechos a través de ideas o conceptos, porque las ideas han tenido éxito en la historia, en virtud  no de la verdad, sino de las relaciones con procesos sociales, políticos, económicos, culturales, científicos y tecnológicos específicos de la realidad de un tiempo dado.

Una de las manifestaciones del fin del milenio en el ámbito académico, en todo el mundo, ha sido la necesidad de repensar las ideas y conceptos existentes a la luz de los vertiginosos avances de la ciencia y de la tecnología de las últimas décadas.

El proyecto se plantea ante la necesidad de precisar los campos de investigación interdisciplinaria a partir del análisis de la reestructuración y resemantización de conceptos en ciencias y en humanidades. Este proceso, se corresponde con la emergencia, la evolución y la consolidación de nuevos conceptos e incluso, de nuevos paradigmas, donde cobran especial importancia, al generalizarse en las distintas especialidades disciplinarias e interdisciplinarias. La idea de estudiar dicho proceso corresponde al diseño de una investigación en concordancia con el modelo paradigmático orientado en gran medida al análisis de la conceptualización de las problemáticas y de la capacidad hermenéutica-analógica de interpretación y de explicación teórico-conceptual y epistemológica.

Esta experiencia es el antecedente directo del actual Programa de Estudios Latinoamericanos y de la fundación del CIALC, lo cual trazó un camino interesante de intercambio de conocimientos y de reflexiones entre especialistas de diversos campos. El temor a preguntar lo que podría ser obvio para el experto, hizo posible que en el grupo de investigación de docencia se estableciera un diálogo que permitiera formular nuestras dudas, sobre todo aquellas, que desgraciadamente, el miedo a preguntar está muy arraigado en nuestra cultura. El espacio interdisciplinario se ha convertido en el lugar privilegiado que ha permitido poco a poco construir los puentes que cada investigador/docente requiere para comprender los diferentes lenguajes, métodos y metodologías, así como las distintas lógicas que permean el trabajo de investigación científica y humanística.

A partir de los cambios que se suscitaron en el Programa del Posgrado en Estudios Latinoamericanos y del Centro durante los últimos años, los investigadores/docentes adscritos al proyecto, se han dado a la tarea de reestructurarlo a partir de la experiencia de los años previos.

En primer lugar se requería de investigar las diversas problemáticas teórico metodológicas que surgen del análisis interdisciplinario en las distintas áreas del conocimiento científico, humanístico y artístico. En segundo lugar, el Programa de investigación interdisciplinaria plantea la urgente necesidad de trascender las divisiones disciplinarias a partir del análisis de diversos conceptos, problemas y fenómenos que representan un reto para el conocimiento del ser humano, de la sociedad y del mundo.

En especial se abordarán problemas complejos, tratando de encontrar, con el concurso de expertos en diversas áreas del conocimiento, enfoques novedosos para responder a las interrogantes y a las incertidumbres más acuciantes de nuestro tiempo.

A partir de esta experiencia es necesario resaltar lo que resulta más importante y significativo de la investigación interdisciplinaria: 1) resulta imprescindible una cierta disposición a perderse por un rato, a arriesgarse a estar sentado durante horas y no entender mucho de lo que se habla; 2) escuchar al otro y vencer el miedo a preguntar lo que parece algunas veces obvio, lo cual hace necesario comenzar a vencer las barreras disciplinarias; 3) es necesario reconocer que la interdisciplina puede ser un espacio de conflicto al traspasar los límites disciplinarios. Por ello, resulta valioso pensar en una figura que pueda mediar entre diferentes lógicas del conocimiento, de los conceptos y de los lenguajes en esta “torre de babélica” que se ha construido.

La interdisciplina es esencial para la generación del trabajo intelectual y de su continuo significado de dentro y de fuera del mundo académico. Representa la fuerza del cambio, el reto a la ortodoxia y el dinamismo en el desarrollo del conocimiento. Resulta por ello absurdo considerar a la interdisciplina como marginal. La interdisciplina es central para el desarrollo de la investigación científica, así como para iluminar los problemas de nuestro tiempo. Quizá alguien se pregunte sobre la veracidad que genera el conocimiento interdisciplinario, pero esto sólo se comprueba en la investigación misma.

Mediante las actividades de investigación y docencia en el Posgrado de Estudios Latinoamericanos el CIALC ha colaborado y colabora en la formación de recursos humanos como en la formación de profesionales, en cuadros académicos y en investigación dentro de las áreas de conocimiento de su espacialidad de la investigación y de la docencia.

Los Estudios Latinoamericanos y el CIALC a través de su ya sólida y continuada trayectoria de investigación y docencia sobre los múltiples, los variados objetos y las problemáticas de estudio, en las áreas de América Latina, el Caribe y del mundo han ido ampliando paulatinamente, la concentración de recursos humanos altamente calificados; con una infraestructura de producción, de cierta manera modesta; a la vez que realiza investigaciones de alto nivel y un trabajo docente bien temperado de alta calificación académica.

Por ello, puede decirse que los Estudios Latinoamericanos y el CIALC han alcanzado una cierta posición de liderazgo en el entorno nacional e internacional. No obstante esto, consideramos necesario insistir en la necesidad de ampliar su presencia dentro de la UNAM, de las universidades estatales y de las privadas nacionales, latinoamericanas, caribeñas e internacionales, obviamente, sin descuidar su presencia en los diversos foros de discusión y análisis en los ámbitos sociales, políticos y culturales de la sociedad mexicana.

Los Estudios Latinoamericanos (1966) y el CIALC (antes CCyDEL 1979), desde su fundación han tenido como tarea prioritaria ampliar los horizontes de comprensión, de investigación y de análisis de la América Latina, el Caribe y del mundo, como de proponer novedosas formas de estudio de las problemáticas sociales, políticas, económicas y culturales, lo cual ha permitido paulatinamente adquirir reconocimiento nacional, latinoamericano, caribeño y mundial.

De tal forma, nuestro centro, entre otras dependencias del Subsistema de Humanidades, mantiene la presencia y el compromiso de difundir la vocación latinoamericanista de nuestra Alma mater. Por esta razón, desde su fundación se ha propuesto:

- La consolidación de los Estudios Latinoamericanos y del Caribe  al interior y al exterior de nuestra Universidad: nacional e internacional.

- Integrar científicamente a través de la investigación y el estudio a los países de América Latina y el Caribe a la UNAM, para una mejor convivencia e integración en la unidad en a diversidad y la diferencia latinoamericana y caribeña.

- Coadyuvar a la ampliación del liderazgo en los Estudios, la investigación y la docencia sobre América Latina y el Caribe de nuestra Universidad en la región nuestroamericana y el mundo.

Se debe insistir en la investigación y docencia nacional con el propósito de motivar y apoyar la creación de áreas interdisciplinarias de investigación y docencia, en Universidades, Centros, Institutos mexicanos, latinoamericanos, del Caribe y del mundo. O cual requiere de ampliar las redes internacionales académicas y de investigación con los diversos países de América Latina y el Caribe, incluyendo Estados Unidos, Europa y Oriente. Para ello, se requiere desarrollar la presencia y el compromiso de las dos asociaciones sobre América Latina y el Caribe de CIALC: SOLAR y FIEALC.

Dentro de este horizonte epistemológico, social y profesional, los Estudios Latinoamericanos han jugado un papel importante en la conformación de una conciencia latinoamericanistas, desde donde se abordan campos disciplinarios, interdisciplinarios y transdisciplinarios íntimamente relacionados con la investigación y el estudio de América Latina y Caribe; desde diversas campos teóricos y epistemológicos se establecen relaciones dialéctico-discursivas entre las disciplinas filosóficas, históricas, políticas, económicas, sociales, científicas, tecnológicas y culturales con la intención de explicar las diversas formas expresivas de las diversas áreas del conocimiento de los Estados nacionales latinoamericanos y su conformación a través del tiempo desde un horizonte histórico, político, social, económico, cultural y de las diversas disciplinas humanísticas y de las ciencia sociales.

Los Estudios Latinoamericanos abarcan una diversidad de disciplinas en el área de las humanidades como: la historia, la literatura, la filosofía, la antropología, la arqueología, la lingüística, el arte, la música; en la de las ciencia sociales como: la economía, la geografía, la ciencia política, la sociología; en la ciencias naturales, la ecología, los ecosistemas, la biología, la biotecnología, la salud y algunas las formas alternativas de investigación científica aplicada y de carácter mixto.

Los investigadores y docentes de los Estudios Latinoamericanos de licenciatura, maestría y doctorado, desde hace ya más de cuarenta años se han ocupado principalmente de estudiar las teorías literarias, artísticas, sociales, económicas, políticas, científicas y tecnológicas de las culturas latinoamericanas y nacionales, como del lugar que ocupan en el sistema mundial.

En la mayor parte del siglo XX las humanidades y las ciencias sociales se dedicaron a estudiar el problema de la identidad cultural nacional y latinoamericana. Empero, la identidad no sólo ha sido una preocupación de los Estudios Latinoamericanos, ni de América Latina y el Caribe, sino que lo fue de la modernidad europea, porque éste principio ontológico y epistemológico identitario implica una reflexión ética y política, porque está transido de justicia social y política, de libertad y equidad y de solidaridad humana.


Publicación: Vol.2 No.7 (01/02/12) 

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